{"id":52390,"date":"2026-06-18T05:00:00","date_gmt":"2026-06-18T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sentientmedia.org\/sangre-en-el-pozo-la-lucha-de-un-pueblo-contra-el-matadero-que-lo-contamina\/"},"modified":"2026-07-22T22:58:38","modified_gmt":"2026-07-23T05:58:38","slug":"sangre-en-el-pozo-la-lucha-de-un-pueblo-contra-el-matadero-que-lo-contamina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sentientmedia.org\/es\/sangre-en-el-pozo-la-lucha-de-un-pueblo-contra-el-matadero-que-lo-contamina\/","title":{"rendered":"Sangre en el pozo: la lucha de un pueblo contra el matadero que lo contamina"},"content":{"rendered":"\n

\n Esta historia fue publicada originalmente por Grist<\/a>. Reg\u00edstrate para recibir el bolet\u00edn semanal de Grist aqu\u00ed<\/a>. <\/em>\n <\/p>\n\n

Cuando los grifos de Trish Leigey empezaron a echar agua marr\u00f3n y maloliente a finales de 2019, tuvo una inquietante sospecha sobre lo que estaba contaminando el agua de monta\u00f1a que alguna vez fue cristalina.Las pruebas confirmaron m\u00e1s tarde su presentimiento. ADN bovino se hab\u00eda infiltrado en los suministros de agua potable en la zona rural de Loganton, Pensilvania, una contaminaci\u00f3n que sus abogados vincularon con Nicholas Meat y su pr\u00e1ctica de esparcir desechos animales licuados en los campos cercanos. Eso puede no haber sorprendido a muchos de los vecinos de Leigey. La mayor\u00eda de ellos estaban muy al tanto de las partes de animales desecadas que de vez en cuando aparec\u00edan esparcidas por las carreteras locales. No muchos le daban una segunda vuelta a los camiones que rociaban un c\u00f3ctel de sangre, orina, agua y otros desechos de matadero sobre las tierras de cultivo locales. Pero pocos quer\u00edan acusar a la empresa de cometer irregularidades, dado que emplea a m\u00e1s de 425 personas \u2014casi la misma cantidad de habitantes que hay en todo Loganton\u2014 y, seg\u00fan algunas estimaciones, procesa el 10 por ciento de la carne de res del estado. Leigey, una madre soltera que tiene tres trabajos, decidi\u00f3 que ten\u00eda que alzar la voz por ella, por su familia y por sus vecinos. \u201cSolo quiero una vida sencilla\u201d, dijo. \u201cNo creo que deba estar agotada emocional, mental, financiera y f\u00edsicamente porque un millonario quiere tirar sangre en los campos porque es una forma barata de deshacerse de ella. No es justo\u201d. Un jurado estuvo de acuerdo y en diciembre responsabiliz\u00f3 a la empresa por causar molestias y traspasar propiedades vecinas al contaminar su aire y agua. Leigey y otras tres personas que se unieron a ella para demandar a Nicholas Meat recibieron 145,000 d\u00f3lares, una victoria sorprendente en un estado donde las indulgentes leyes de derecho a la agricultura hacen que este tipo de casos sean dif\u00edciles de ganar. Aun as\u00ed, no se espera que el veredicto cambie la forma en que operan empresas como Nicholas Meat. No hay ninguna raz\u00f3n de peso para que lo hagan. Nicholas Meat es mucho m\u00e1s peque\u00f1a que gigantes como Tyson Foods, pero es un actor importante en el centro de Pensilvania. Lo que comenz\u00f3 en 1987 como un negocio familiar que manejaba un par de docenas de vacas al d\u00eda, floreci\u00f3 a lo largo de las d\u00e9cadas hasta convertirse en uno de los empleadores privados m\u00e1s grandes del condado<\/a>. Sacrifica unas 1,000 cabezas de ganado cada d\u00eda, seg\u00fan la demanda, y ha sido la empresa m\u00e1s grande en un pueblo tan peque\u00f1o que ni siquiera tiene un sem\u00e1foro. Eso hace que el caso contra Nicholas Meat sea m\u00e1s que una disputa vecinal; ilustra c\u00f3mo las presiones econ\u00f3micas de la producci\u00f3n de carne industrial pueden empujar los riesgos ambientales hacia las comunidades circundantes. En todo el estado, los desechos de mataderos, granjas y similares se esparcen rutinariamente en los campos como fertilizante. Esparcir estos \u201cresiduos de procesamiento de alimentos\u201d, como se conoce a la mezcla, es legal, est\u00e1 ligeramente regulado y es m\u00e1s barato que transportar y tratar los desechos en otro lugar. Al menos 900 granjas y operaciones de procesamiento de alimentos en todo el estado participan en ello. Muchas granjas est\u00e1n ansiosas por recibir los desechos como una forma m\u00e1s asequible de fertilizar los campos. \u201cHay un lugar para esto, especialmente como reemplazo de los fertilizantes sint\u00e9ticos\u201d, asegur\u00f3 Michael Kovach, presidente de la Uni\u00f3n de Agricultores de Pensilvania. El problema es la escala. Un peque\u00f1o carnicero, como con el que trabaja Kovach, podr\u00eda matar y empaquetar unas pocas docenas de animales al d\u00eda. Los mataderos que manejan cientos o miles generan desechos a un nivel completamente diferente. La demanda estim\u00f3 que Nicholas Meat produce al menos 200,000 galones al d\u00eda, con la capacidad de almacenar 1 mill\u00f3n de galones en sus instalaciones y otros 4.3 millones en otros lugares. Aparte de mezclar y airear el lodo, no hay ning\u00fan tratamiento antes de su eliminaci\u00f3n, algo que el Departamento de Protecci\u00f3n Ambiental (DEP) del estado dijo que es t\u00edpico. Nicholas Meat, que abastece a cadenas de supermercados como Giant y a restaurantes de comida r\u00e1pida como Burger King, esparce e inyecta sus desechos en campos que Eugene Nicholas y su hijo, Doug, poseen o arriendan en el condado de Clinton y m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del condado, en lugares como Antes Fort. Dado que el estado lo considera fertilizante, hay poca supervisi\u00f3n sobre c\u00f3mo se aplican los residuos de procesamiento de alimentos. \u201cNo hay ning\u00fan lugar donde haya una ley o una regulaci\u00f3n relacionada con el tipo de agricultura que hacemos\u201d, dijo Eugene Nicholas durante el juicio. Su hijo, Doug, ahora supervisa en gran medida el matadero de Loganton. Los Nicholas y sus abogados no respondieron a las m\u00faltiples solicitudes de comentarios. Pensilvania no exige un permiso para esparcir residuos de procesamiento de alimentos, lo que incluye de todo, desde c\u00e1scaras de papa y desechos l\u00e1cteos hasta restos de matadero. La pr\u00e1ctica se rige por directrices publicadas en 1994<\/a>. Estas no hacen mucho m\u00e1s que exigir a los agricultores que esbocen detalles como cu\u00e1nto se podr\u00eda usar para varios cultivos, y advierten a la gente que no lo deseche cerca de v\u00edas fluviales o fuentes de agua potable. Los reguladores investigan las quejas sobre olores insoportables o escorrent\u00eda contaminada, pero los registros del DEP<\/a> que datan de 2013 muestran que las personas cerca del matadero a menudo esperaban d\u00edas por una respuesta. \u201cRealmente no hay supervisi\u00f3n por parte de nadie excepto de los residentes\u201d, coment\u00f3 Angela Harding, una comisionada del condado de Clinton que representa el \u00e1rea. \u201cNo sabemos necesariamente cu\u00e1les ser\u00e1n las ramificaciones a largo plazo de este proceso\u201d. La demanda establece que Nicholas Meat comenz\u00f3 a rociar sus desechos en los campos despu\u00e9s de reabrir en 2010 tras un incendio. Se estim\u00f3 que roc\u00eda de 10 a 13 millones de galones de desechos sobre \u201ccientos\u201d de acres anualmente. Los informes de un empleado del Distrito de Conservaci\u00f3n del Condado de Clinton presentados durante el juicio revelaron que la empresa estaba \u201caplicando sangre en exceso\u201d a las tierras de cultivo y que la pr\u00e1ctica era \u201ccontinua durante 8 a 10 horas al d\u00eda\u201d. Un agricultor citado en un informe dijo que no pod\u00eda conducir un tractor en sus campos porque estaban saturados de desechos. Las pruebas presentadas durante el juicio demostraron que la empresa roci\u00f3 en campos yermos, h\u00famedos e incluso nevados, creando el riesgo de escorrent\u00eda que podr\u00eda contaminar otros lugares. <\/p>\n\n

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Los residuos de procesamiento de alimentos del matadero de Nicholas Meat se roc\u00edan en un campo cerca de la casa de Trish Leigey en Loganton. Esta foto se utiliz\u00f3 como prueba en su demanda contra el procesador. Cr\u00e9dito: Cortes\u00eda de Nidel & Nace P.L.L.C. v\u00eda Grist <\/figcaption><\/figure>\n\n

La geograf\u00eda y la geolog\u00eda locales aumentan ese peligro, particularmente para aquellos que dependen de pozos. Los manantiales y sumideros son comunes en el centro de Pensilvania, y las grietas y canales en el suelo rocoso facilitan que los contaminantes fluyan hacia los acu\u00edferos y pozos, seg\u00fan explic\u00f3 Brandon Fleming, un especialista en aguas subterr\u00e1neas del Centro de Ciencias del Agua de Pensilvania del Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos. \u00c9l no estuvo involucrado en el juicio. Una evaluaci\u00f3n del Servicio Geol\u00f3gico de Estados Unidos de 2017 sobre las aguas subterr\u00e1neas del condado de Clinton, realizada para establecer las condiciones de referencia antes de un posible fracking, encontr\u00f3 que m\u00e1s de la mitad de 54 pozos privados, incluido el de Leigey, conten\u00edan bacterias fecales, incluyendo E. coli, que apareci\u00f3 en aproximadamente el 25 por ciento de ellos. El estudio <\/a>no determin\u00f3 la fuente de la contaminaci\u00f3n, pero las pruebas y los testimonios presentados en el juicio revelaron que Nicholas Meat sab\u00eda que hab\u00eda sumideros salpicando los campos donde rociaba e inyectaba desechos. Esa mezcla sangrienta habr\u00eda fluido hacia ellos y podr\u00eda contaminar las aguas subterr\u00e1neas, de acuerdo con lo que testific\u00f3 un experto en aguas subterr\u00e1neas. Tambi\u00e9n se detect\u00f3 ADN bovino proveniente de sangre o tejido, junto con marcadores fecales humanos, en muestras de agua tomadas de tres casas cerca de los sitios de eliminaci\u00f3n en Sugar Valley como parte del caso legal contra Nicholas. Dichos contaminantes pueden causar enfermedades gastrointestinales parecidas a una intoxicaci\u00f3n alimentaria, incluyendo diarrea y calambres abdominales severos. Los desechos del procesamiento de carne pueden exponer a las personas a virus, bacterias, par\u00e1sitos y productos qu\u00edmicos asociados con riesgos para la salud que van desde enfermedades gastrointestinales hasta metahemoglobinemia (a veces llamada s\u00edndrome del beb\u00e9 azul) y c\u00e1ncer. La amenaza puede verse agravada por los agentes de limpieza y medicamentos antimicrobianos que a menudo se encuentran en esos desechos, dijo Christopher Heaney, profesor asociado en la Escuela de Salud P\u00fablica Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins, quien no particip\u00f3 en el juicio. Incluso la exposici\u00f3n a part\u00edculas en el aire puede causar o exacerbar problemas respiratorios como el asma, mientras que los olores nocivos persistentes \u2014que Leanna Rockey, una enfermera jubilada que demand\u00f3 al matadero junto a Leigey, describi\u00f3 como \u201ccarne y sangre podridas\u201d\u2014 tambi\u00e9n pueden provocar presi\u00f3n arterial alta, estr\u00e9s y otros impactos psicol\u00f3gicos.Para aquellos que viven cerca de uno de estos sitios, esos impactos son parte de la vida diaria.Leigey cont\u00f3 que su hija menor, Alaina, que ahora tiene 15 a\u00f1os, sufr\u00eda dolores de cabeza debilitantes a causa del hedor, algo que sus vecinos describieron como a menudo ineludible. Pod\u00eda llegar a ser tan malo que se encerraban en casa a pesar del calor del verano. Muchos vecinos dejaron de tender la ropa al aire libre para que se secara hace a\u00f1os. Para Rockey, ha significado invertir en un dispensador de agua y llevar regularmente la ropa a la lavander\u00eda para que no se manche con agua contaminada. \u201cTodav\u00eda no bebemos nuestra agua\u201d, dijo Rockey. \u201cNunca so\u00f1\u00e9 en un mill\u00f3n de a\u00f1os que mi pedacito de cielo se convertir\u00eda en un basurero\u201d. El juicio de dos semanas dur\u00f3 m\u00e1s que la mayor\u00eda de los casos que se escuchan en el condado de Clinton, que tiene solo dos jueces. Craig P. Miller, quien presidi\u00f3 el caso, brome\u00f3 sobre el \u201cequipo de 950 abogados\u201d de Nicholas del poderoso bufete Fox Rothschild descendiendo a la zona rural. Leigey falt\u00f3 al trabajo y su hija falt\u00f3 a la escuela, y un pu\u00f1ado de vecinos asistieron al juicio para brindar apoyo moral. Gran parte de los testimonios se centraron en si Nicholas Meat ten\u00eda derecho a aplicar los desechos. Los miembros del jurado deliberaron durante varias horas antes de emitir un veredicto que los abogados de Nicholas apelaron el 5 de mayo. Aun as\u00ed, la victoria puede hacer poco para cambiar el sistema subyacente. Los 145,000 d\u00f3lares que el jurado otorg\u00f3 ayudar\u00e1n a cubrir lo que Leigey y sus vecinos gastaron a lo largo de los a\u00f1os en agua embotellada, visitas a la lavander\u00eda y nuevos pozos. Pero el jurado no otorg\u00f3 da\u00f1os punitivos y nada en el veredicto exige que el matadero cambie la forma en que opera a pesar del historial de violaciones ambientales<\/a> revelado durante el juicio. \u201cNo hay ning\u00fan desincentivo para que la empresa haga esto\u201d, dijo Chris Nidel, el abogado de Leigey. Seg\u00fan el volumen de desechos producidos, estim\u00f3 que la empresa ahorra 4,500 d\u00f3lares la hora esparci\u00e9ndolos localmente en lugar de llevarlos a una instalaci\u00f3n de aguas residuales. \u201cPueden recuperar ese dinero en menos de una semana\u201d. <\/p>\n\n

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Esta imagen de 2019 del agua del grifo de Trish Leigey se present\u00f3 como prueba en un juicio que encontr\u00f3 a Nicholas Meat culpable de allanamiento y creaci\u00f3n de una molestia a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de desechos de matadero en la tierra. Cr\u00e9dito: Cortes\u00eda de Trish Leigey v\u00eda Grist <\/figcaption><\/figure>\n\n

Pero a menos que los reguladores estatales realicen una investigaci\u00f3n o adopten nuevas reglas, la rendici\u00f3n de cuentas sigue siendo esquiva. Casos como el de Leigey pueden ser dif\u00edciles de probar si los demandados pueden crear suficientes dudas se\u00f1alando otras posibles fuentes de contaminaci\u00f3n: otra granja, una fosa s\u00e9ptica con fugas o el uso agr\u00edcola del pasado. Estos casos suelen ser \u201cuna situaci\u00f3n del tipo ‘atr\u00e1pame si puedes'\u201d, asegur\u00f3 Dani Replogle, una abogada de Food & Water Watch que no estuvo involucrada en la demanda. Las mismas presiones se dan en todo el pa\u00eds en una industria de la carne de res de 161,000 millones de d\u00f3lares<\/a> construida sobre el procesamiento de un gran n\u00famero de animales a bajo costo para satisfacer la alta demanda.\u201cCuantos m\u00e1s animales se tengan en un solo lugar, peores ser\u00e1n los problemas ambientales\u201d, dijo Replogle. \u201cUna regulaci\u00f3n m\u00e1s estricta es la \u00fanica forma de contrarrestar eso pero eso simplemente no est\u00e1 sucediendo. Hay un cabildeo muy poderoso que se interpone en el camino\u201d. Esa presi\u00f3n se refuerza a nivel local. Nicholas Meat emplea a una parte significativa de la poblaci\u00f3n de la regi\u00f3n. Los vecinos pueden ser empleados, familiares o propietarios de tierras conectados con la operaci\u00f3n, dejando a las comunidades vinculadas a la instalaci\u00f3n como las responsables de lidiar con la contaminaci\u00f3n. Eso deja a pocas personas dispuestas a quejarse. Kovach, el presidente de la uni\u00f3n de agricultores, cree que el caso refleja un cambio m\u00e1s amplio en la agricultura: la producci\u00f3n y el procesamiento de ganado se han concentrado en manos de menos operadores, pero m\u00e1s grandes. \u201cLo que necesitamos son muchas menos plantas que puedan manejar de 600 a 1,000 [cabezas de ganado] al d\u00eda y m\u00e1s que puedan manejar 100 al d\u00eda\u201d,afirm\u00f3. <\/p>\n\n

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Michael Kovach, presidente de la Uni\u00f3n de Agricultores de Pensilvania y agricultor a peque\u00f1a escala, se toma una selfie con uno de sus pavos j\u00f3venes. Cr\u00e9dito: Cortes\u00eda de Michael Kovach v\u00eda Grist <\/figcaption><\/figure>\n\n

Independientemente de si la industria da ese cambio, el representante estatal Paul Friel asever\u00f3 que las reglas necesitan cambiar. Ha presentado una legislaci\u00f3n <\/a>para endurecer la supervisi\u00f3n y responsabilizar m\u00e1s a los contaminadores porque algunos \u201cmalos actores\u201d est\u00e1n convirtiendo \u201ccampos de cultivo en vertederos no regulados\u201d. \u201cTiene que haber una distinci\u00f3n entre la pr\u00e1ctica agr\u00edcola normal y la eliminaci\u00f3n de desechos industriales. No hay un camino a seguir para gestionar esto sin legislaci\u00f3n\u201d. En los meses transcurridos desde que Leigey gan\u00f3 su demanda civil, el aire alrededor de su casa ha sido fresco y n\u00edtido. El olor acre de la carne podrida ha disminuido, pero eso se debe en gran parte a que Nicholas Meat est\u00e1 esparciendo sus desechos en otros campos a lo largo de Sugar Valley, en el centro de Pensilvania. Ella gast\u00f3 alrededor de 10,000 d\u00f3lares para que le perforaran un pozo m\u00e1s profundo en 2021, y aunque su agua ahora sale limpia, le preocupa cu\u00e1nto tiempo se mantendr\u00e1 as\u00ed. Su abogado espera que la demanda inspire a otros a tomar una posici\u00f3n y obligar a la industria a cambiar, pero Leigey y sus vecinos se preguntan de qui\u00e9n ser\u00e1 el pr\u00f3ximo pozo en contaminarse. \u201cPersonas inocentes no deber\u00edan tener que sufrir por la avaricia de otras personas\u201d, dijo. \u201cA\u00fan as\u00ed, seguir\u00e9 vigilando. A veces los malos h\u00e1bitos son dif\u00edciles de romper\u201d. <\/p>\n\n

Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en Grist <\/a>en https:\/\/grist.org\/accountability\/blood-in-the-well-one-towns-fight-against-the-slaughterhouse-polluting-it\/<\/a>.<\/p>\n \n

Grist es una organizaci\u00f3n de medios sin fines de lucro e independiente dedicada a contar historias de soluciones clim\u00e1ticas y un futuro justo. M\u00e1s informaci\u00f3n en Grist.org<\/a> <\/p>\n